Qué hay mejor después de un duro día de mudanza, que meterse entre pecho y espalda un buen plato de migas caseras, con su choricito, su pimientito y su meloncito, y mejor aún si están preparadas por Marioli, buenas manos para separar migas tienes muchacha.
Sí a todo esto, le unimos un par de partidas (palizas) al trivial acompañado de un montón de risas, que más se puede pedir, bueno si que ganara el Málaga, pero eso ya es casi un imposible.
A ver si repetimos pronto.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario