El pasado 14 de Diciembre de 2007, se puede decir que será un día que durante mucho tiempo tendré en mente. Fué el día en el que tuve mi primer accidente de tráfico serio y espero que sea el último.
Me ha costado mucho escribir sobre este tema, al principio supongo que al igual que todo el mundo, me costó un poquito recuperarme del susto, noches sin dormir pensando el por qué, llantos en la ducha recordando el momento y la suerte que tuve, en fin, que pasé unos días y semanas un poco difíciles. Afortunadamente pude contar con el cariño de todas las personas que me rodean, y a los cuales desde ese día tengo una deuda contraída con ellos, que pagaré gustosamente.
Todo ocurrió en un momento, sin saber aún como ni por qué perdí el control del coche en la carretera de Málaga-Campillo y cuando me quise dar cuenta me había empotrado contra el quitamiedos del carril contrario y mi coche estaba dando la vuelta en la carretera, por suerte no había tráfico en ese momento, y eso fué lo que hizo que todo quedara en un susto y en una reparación que por lo que nos han dicho en el taller ha rondado los 6000 €, aunque para eso está el seguro a todo riesgo.
Aún recuerdo la impotencia y la rábia que sentí cuando el coche se paró y pude reaccionar. Impotencia por no poder haber hecho nada para evitarlo, y rábia porque estaba disfrutando de unas semanas increibles compartiendo muchas cosas con las personas que tengo a mi alrededor, sobre todo con una muy especial, y en un instante, todo pudo irse al traste.
Parecerá una tontería pero desde aquél día, me he dado cuenta de cuan afortunado soy de tener la família y los amigos que tengo y de que lo que más me importa en este mundo es hacer que ellos se sientan bien conmigo en todo momento, aunque a veces por mi culpa les haga daño, pero prometí esforzarme para lograr el propósito.
Aquél fué un día en el que quería dar una sorpresa a dos personas en especial a las que quiero mucho y vaya que si se las dí. Ahora se que el cariño y las ganas de pasar mucho rato con ellas, ayudaron a que la cosa se quedara en un susto, desde aquél día sois mis angeles de la guardia particulares, os quiero mucho.
Hoy me han dado el coche después de estar un mes y ocho días en el taller, y la primera sensación al sentarme al volante nuevamente me ha resultado un poco extraña, pero luego todo ha vuelto a la normalidad, así que supongo que ya está todo olvidado.
Una cosa si creo que he sacado en claro de todo esto, que debo aprovechar todas las oportunidades que tenga de disfrutar de mi família y mis amigos y que tengo que hacer todo lo posible por corresponder todo el cariño que me dan día a día.
Gracias a todos.
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