El de ayer Martes fué un día de trabajo raro, me explico. Después de un Lunes de trabajo hasta arriba porque teníamos que presentar un proyecto a las 14:00 de la tarde y como siempre, apuramos hasta el final, y eso que esta vez no era por nuestra culpa, parecía que todo iba a volver a la normalidad, pero no se por qué extraña razón no se respiraba el mismo ambiente distendido de trabajo que solemos tener.
Seguramente el agobio que tenemos todos por la cantidad de trabajo que estamos llevando para adelante sea el motivo de tanta seriedad y tanto silencio en nuestros puestos de trabajo. Cada uno está "pringado" con más de una taréa que como siempre erá para ayer y para colmo, como no puede fallar (ley de Murphy), cuando más prisas tienes, todo sale al reves.
Bueno es una sensación que dejo por aquí, esperemos que poco a poco nos vayamos desagobiando un poquito y vuelva todo a la normalidad.
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